sábado, marzo 03, 2012

Crapulario



Se debilita
la queja continua
en cada pétalo caído de marchito.

Había un recodo
de nostalgia impensada
pegado como estallido
en la loza descubierta.

Se herían de polvo las esquinas.
Temblaban de miedo las persianas.
Gritaban de odio las manchas
de la ropa del detalle de las sobras.

Participaban desalineados los recuerdos
agravados en montañas desparejas
y un chupete, brillando entre remedios
barajaba las cartas desoladas.

El teatro
no resultó
para distraerme
                      de los suelos pegajosos, atrevidos.

Más bien, puso el centro
         de mi centro en mi centro
                      y esa paz, en el rostro una sonrisa.


Y hubo un trueno
y mi voz habló dentro mío
y mi cuerpo erguido dijo basta.

La lluvia seguía cantando en las aceras
penetrando nuestras bocas tan distantes
despedidas, a pedido.




Agosto, 2011

FOTO: Agresión, arte digital de Anna Caballero

martes, febrero 28, 2012

Un trino

 
... Y como no existía, fue inventado para que pudiese nacer la palabra.
¿Te han trinado 
los nervios alguna vez?
 
Me refiero a 
esa sensación concreta
luminosa y suave
como tronco de un árbol sobre la piel de un parque.

Sentir
las redes del viento deshacer las nubes

confirmando
que la vida no es menos arte, por cierto.

Hay una incompatibilidad, si
y una compatibilidad
depende 
de lo que se desee por resultado.


La postura religiosa es 
de las más usadas, pues
la orientación sexual en ella 
permite un campo de visión 
yingyang; ahora que lo pienso.
 
Podría, a partir de este pensamiento 
escribir la apología de los espejos
- lo pospondré un día - 

La seriedad en el humor
-y en el juego de palabras-
es bienvenida. Siempre.

La delicada fortaleza de la fragilidad
como la piel de un parque, trina.


FOTO: Concierto nº4, de Mihai Criste
 

lunes, febrero 20, 2012

Lago Nocturno


De tanto en tanto se nos especiaba de suspiros la palabra.

Ese regodeo en el perfume
de los pasos transitados
cuando sacamos a pasear la noche.

Ella era nueva
como cada cuarto que toca

y encendíamos luciérnagas
cada brillo de mirada compartida.

Jugando a descubrir
rincones y parajes
nos encontraba la madrugada.

Conservo sensaciones regaladas
en un cofre de suspiros trascendentes
que abro cada vez que grito que siento.

FOTO: El lago nocturno, mosaico de JAG