miércoles, octubre 12, 2011

Variaciones con guitarra


Intentos, decontracturado poema: ¡click!

Me miraste
y fue como bendecir
todas las palabras adecuadas.

Ahora
el templo de tu imagen
tiene el sentido
del interior implicado.

Luego
cuando cada luego sea
tal vez invente un siempre.

Nunca
pude dejar mi vida
en cualquier otra mano, pequeñ@.

No se predijo
de entre nosotros nada
que hubiera sido
certeza a futuro de futuro.
¡Menos mal! (¡Más bien!)

Al revés de tus ojos
el blanco espanto
     del soslayo incrédulo
     del sueño llegando
     del escepticismo propio
     del teatro irónico
     del orgasmo alcanzado
     del aburrimiento desmayado
de otra muerte, apenas fría.


FOTO: Guitarra, una fotografía realizada por Andrea

2 comentarios:

  1. Yo también encuentro que tus palabras son bendición. Saludos.

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  2. Gracias Francisco, para mí también lo son :-)

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