sábado, abril 28, 2012

En altas horas, vino


En altas horas, vino...

Vino
como a redimirse
en ese espacio complejo
que es su mirada.

Dejó
su mano acariciando
por siempre los labios
con una sonrisa.

(...)

¿Aún se agita el corazón
aún sueñas despierto
aún caminas la noche
buscándote en palabras
que mendiga tu voz?

Por toda respuesta
tomas mis manos, las dejas
en profunda libertad expresiva.

FOTO: El ángel caído, de Ricardo Bellver

4 comentarios:

  1. La respuesta es sí, Anata Nakami. Bello.

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    1. Sonriendo doble querida Patricia!! Gracias!!

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  2. Una entrega rendida, posiblemente hacia unos encantos no desvelados. Vino, ¿se quedó o brindó?

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    1. Mi fiel Francisco: vino, ¡se quedó y brindó con este texto!

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